¿Estoy exagerando o de verdad me pasa algo?

Cómo dejar de minimizar tu malestar emocional

Blog_¿Estoy exagerando o de verdad me pasa algo_

¿Cuántas veces te has dicho cosas como “no debería sentirme así”, “hay gente que está peor” o “seguro se me pasa solo”?
Minimizar lo que sientes puede parecer una forma de sobrevivir, de seguir adelante sin hacer ruido, pero a largo plazo, te pasa factura.

Este artículo no busca decirte cómo deberías sentirte, sino ayudarte a entender por qué es tan común desvalorizar el propio malestar… y por qué vale la pena empezar a hacerle caso.

¿Por qué minimizamos lo que sentimos?

Desde pequeños aprendemos a ignorar nuestras emociones si no “encajan” con lo que se espera. Frases como “no llores”, “eso no es para tanto” o “tienes que ser fuerte” se repiten tanto que terminan convirtiéndose en la forma en que nos hablamos a nosotros mismos.

A veces pensamos que si no hay un motivo “grave”, no tenemos derecho a sentirnos mal. Y eso nos lleva a desconfiar de nuestras propias señales internas:

  • Te sientes cansado, pero crees que es flojera.
  • Te invade la ansiedad, pero piensas que estás exagerando.
  • Lloras sin saber por qué, y te reprochas no tener el control.

Este patrón no solo es injusto, también es peligroso, porque posterga el momento de pedir ayuda hasta que ya estás desbordado. Señales de que sí te está pasando algo (aunque lo niegues). Hay síntomas emocionales que se camuflan muy bien: no hacen ruido, pero se acumulan. Aquí van algunas señales frecuentes que mucha gente normaliza:

  • Te cuesta disfrutar cosas que antes te gustaban.
  • Evitas planes o personas porque todo te agota.
  • Te irritas con facilidad, incluso por cosas pequeñas.
  • Duermes mal o comes por inercia.
  • Sientes que estás en modo automático la mayor parte del tiempo.

¿Te suenan? No estás dramatizando. Son indicadores de que tu cuerpo y tu mente están pidiendo un cambio. ¿Y si te dieras permiso de sentir lo que estás sintiendo? Esto no va de buscar culpables ni de “arreglarte”. Va de permitirte reconocer lo que hay, sin más. Aceptar que no puedes con todo no te hace débil. Te hace humano.

Pedir ayuda no significa que no puedas solo, significa que no tienes por qué hacerlo solo. A veces, lo más valiente que puedes hacer es decir “esto me está afectando” y abrir un espacio para hablarlo.

Una nota final

Si mientras leías esto algo se removió dentro de ti, no lo ignores. No tienes que esperar a estar “peor” para tomar en serio lo que estás viviendo. Tu malestar no necesita justificarse. Si te duele, ya es suficiente.